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ZEUS

 

 

Asclepio   Demeter   Éride   Eros   Hebe   Hécate   Helio   Hestia   Himeneo   Ilitía   Iris   Némesis   Pan   Perséfone   Príapo   Selene   Sileno   Tánato   Temis

 

 

Asclepio

Hijo de Apolo y Corónide. Dios de la medicina. Según la leyenda Corónide, ya embarazada del dios, le fue infiel con un mortal llamado Isquis. Apolo despechado, la mató. Cuando el cuerpo sin vida de Corónide yacía en la pira funeraria, Apolo arrancó al niño de su seno y se lo entregó al centauro Quirón, que lo crió y le enseño el arte de la medicina.

Con la sangre de la parte derecha de la Medusa, que Atenea le había entregado, Asclepio resucitó a numerosos héroes. Zeus temiendo que alterase el equilibrio del universo, le fulminó con un rayo. En venganza Apolo mató a los ciclopes, que proporcionaban las armas a Zeus. Por esta matanza Apolo tuvo que servir durante un año al rey Admeto.

Asclepio no fue a parar al Hades, se le concedió la inmortalidad y el rango de dios.

Se nombra a Epíone como su esposa. Entre su descendencia se encuentran: Podalirio, Macaón, Higía, Panacea, Aceso, Yaso y Egle.

Se le representa con una corona de laurel en la cabeza y llevando en la mano un bastón rodeado por una serpiente.

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Deméter

Hija de Cronos y Rea. Pertenece a la segunda generación divina. Es la diosa de la agricultura.

Mientras Rea es considerada la madre universal, Deméter es la madre nutricia y proporciona los cereales, con los que se alimentan los humanos. Gracias a esto, los hombres tienen la oportunidad de evolucionar de un estado salvaje a la civilización. Por esta razón, Deméter ocupa un lugar privilegiado en la religión griega.

Durante su juventud tuvo a Perséfone y a Yaco con su hermano Zeus. Su mito está íntimamente ligado con el de su hija.

La leyenda comienza con Perséfone recogiendo flores en una pradera. De repente la tierra se abre a sus pies y surge Hades, que rapta a la joven. Perséfone grita pidiendo auxilio a su madre, Deméter al oírla acude en su ayuda, al no encontrarla, comienza para ella un largo peregrinaje en pos de la muchacha.

Se viste de luto y con una antorcha, para alumbrarse durante la noche, busca sin descanso durante nueve días y nueve noches. Al décimo día la diosa se encuentra con Hécate, quien le sugiere que consulte a Helio, el dios que todo lo ve. Este dios efectivamente ha contemplado lo sucedido y se lo relata a la infortunada madre. La cólera de Deméter es tal que abandona el Olimpo, se disfraza de vieja y se niega cumplir sus funciones mientras su hija no le sea devuelta.

En Elusis, la diosa entra al servicio del rey Céleo y su esposa Metanira. Agradecida por la hospitalidad de éstos, decide hacer inmortal a Demofonte, infante al que ella servía de nodriza. Pero mientras practicaba los ritos necesarios, fue interrumpida por Metanira y el niño falleció. Como compensación Deméter otorgó grandes dones a Triptólemo, hermano del fallecido. Según otras versiones Demofonte no muere, simplemente no alcanza la inmortalidad.

Como la diosa sigue negándose a hacer fructificar los campos, Zeus envía primero a Iris y después poco a poco a todos los dioses del Olimpo para convencerla de que regrese y fertilice la tierra. Ante el nulo resultado de sus embajadas, Zeus cede y manda a Hermes al Hades con el mensaje de que Perséfone debe ser devuelta. Como la muchacha ha probado la comida de los muertos, ya no le es posible regresar. Para contentar a Deméter, el dios dictaminó que a partir de aquel momento, la chica pasase la mitad del año junto a su esposo en el Tártaro y la otra mitad del año con su madre entre los vivos.

Mientras la diosa buscaba a su hija, Poseidón enamorado de ella, la acosaba continuamente. En una ocasión Deméter, para esquivar a su pretendiente, se transformó en yegua, pero el se metamorfoseó en caballo y de esta unión nació el corcel llamado Arión y una hija a la que llamaban Señora. Otra leyenda relata los amores entre la diosa y Yasión, con quien tuvo a Pluto. También podemos encontrarla interviniendo en las leyendas de Ascálafo, Erisictión, Fítalo, Linco y Melisa.

Deméter es considerada la descubridora del trigo, enseña a prepararlo y a cocinarlo.

Algunos de sus epítetos son "Legisladora" pues también proporcionó leyes a sus seguidores, "Dadora de fruto", "Subterránea", "Negra" debido al luto que lleva al perder a su hija, "Señora" y "Verdeante".

Sus atributos son la espiga, el narciso y la adormidera. Su ave la grulla. Su víctima predilecta la trucha.

Se la representa coronada con espigas, sentada y llevando en la mano una antorcha o una serpiente.

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Éride

Diosa que personifica la discordia. Una de las versiones la hace hija de Hera y hermana de Ares, del que es una compañera inseparable, ya que es ella quien provoca las guerras.

Otra versión la coloca entre los dioses primitivos, haciéndola hija de Nix, la noche. En esta leyenda se le atribuyen como hijos a Ponos, la pena; a Lete, el olvido; a Limos, el hambre; a Algos, el dolor y finalmente a Horcos, el juramento.

En ciertos mitos se distinguen dos discordias, una perniciosa y otra que es el espíritu de la emulación. Esta ultima habría sido puesta en el mundo por Zeus para estimular en los hombres el gusto por su oficio y el espíritu de superación.

Éride originó el juicio de Paris, que puedes encontrar relatado en la saga de los Atridas, y que desembocó en la guerra de Troya.

Se la representa como un genio alado.

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Eros

Su genealogía más extendida lo hace hijo de Afrodita y de Ares. Hermano de Anteros, el amor correspondido. Dios del amor. Es una de las fuerzas fundamentales del universo. Asegura la continuidad de las especies y el orden interno del cosmos. Dios poderosísimo, produce heridas difíciles de curar. Incluso su madre, lo teme y lo trata con respeto.

Es un ser bisexual, protector de los amores homosexuales. Se le considera una fuerza eternamente insatisfecha que siempre consigue lo que persigue. Entre sus epítetos se encuentra Protogonos, que significa primer nacido y Phanes, que significa el que hace brillar. Aparece interviniendo en numerosas leyendas, una de las más famosas es la de Psique.

Aunque en principio fue representado como un hermoso adolescente, más tarde se impone la imagen de un niño travieso armado con un arco y unas flechas, que dispara tanto contra dioses como contra hombres. A veces también le encontramos portando antorchas con las que inflama pasión en los corazones.

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Hebe

Hija de Zeus y de Hera. Diosa de la juventud. Ejerce las funciones de criada en el Olimpo. Sirve el néctar y la ambrosía, ayuda a Hera a enganchar su carro, prepara el baño y viste a su hermano Ares.

En una ocasión Hebe tropezó y derramó el néctar, Zeus disgustado raptó a Ganimedes y lo nombró copero del Olimpo. Cuando Heracles fue aceptado en la morada de los dioses, se le concedió la mano de Hebe, con la cual tuvo a Alexiares y a Aniceto.

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Hécate

Hija de Perses y de Asteria. Diosa de la magia y los encantamientos. Es una titánide a la que Zeus respeta y por ello le concede numerosas prerrogativas. Carece de mitos propios.

Preside las encrucijadas, lugares tradicionalmente mágicos. En estos cruces de caminos, es frecuente encontrar una estatua suya tricéfala, o sea, con tres cuerpos que representan su poder sobre el aire, el mar y la tierra.

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Helio

Hijo de los titanes Hiperión y Tía. Es la personificación del sol. Son sus hermanas Eos y Selene. Su esposa es la oceánide Perséis, con ella tuvo a Eetes, a Circe, a Calipso y a Pasífae. Con Clímene engendró a siete hijas, las Helíades y un hijo llamado Faetonte. La ninfa Rodo le dió siete hijos, los Helíadas.

Cuando los olímpicos desplazaron a las deidades anteriores y Zeus repartió el mundo entre los nuevos dioses, Helio quedó excluido, a lo que protestó enérgicamente. Zeus se avino a repetir el reparto, pero finalmente Helio tomó posesión de una isla que acababa de surgir del mar. Esta isla fue llamada Rodas.

Es un servidor de los dioses. Todos los días, precedido por Eos, emprende una carrera montado en un carro de fuego tirado por caballos luminosos. Va de Oriente, atravesando el cielo, a Occidente donde sus caballos se bañan y él descansa. El camino de Occidente a Oriente lo hace en una embarcación que va bajo la tierra.

Nada de lo que ocurre se escapa a su mirada. Es él quien descubre los amores de entre Ares y Afrodita, también revela a Deméter el nombre del raptor de Perséfone.

Se le representa como un auriga con un disco solar en torno a la cabeza y montado en un carro tirado por cuatro caballos. Estos corceles son: Flegonte, que significa ardiente; Aetón, que significa resplandeciente; Pirois, que significa ígneo y Éoo, que significa amanecer.

Cuando el culto a Apolo alcanzó su apogeo, Apolo sustituyó a Helio como conductor del carro del sol.

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Hestia

Hija de Cronos y Rea. Diosa del hogar. En un principio formaba parte de los doce dioses principales del panteón griego, posteriormente le cedió su silla a Dionisio y ella pasó a ocupar un lugar más modesto. Permanece inmóvil en el Olimpo sin participar en ninguna leyenda, no obstante esta diosa tenía su importancia, pues se le rendía culto en todas las casas y en los distintos templos.

Fue cortejada por Apolo y por Poseidón, pero ninguno la consiguió, pues Zeus le concedió que conservase la virginidad eternamente.

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Himeneo

Dios de las bodas. Es la personificación del canto ritual que se efectuaba en los casamientos. Existen varios mitos, muy dispares entre sí, que explican el origen del dios.

Una de las leyendas le hace hijo de Apolo o de Dionisio, en este relato, Himeneo fallece el día de su boda y posteriormente es resucitado por Asclepio.

Otra versión cuenta que perdió la voz en la boda de Dionisio y Ariadna, mientras cantaba para ellos el canto ritual.

También se le supone enamorado de una doncella de mayor rango que él, a la que salvó junto a sus compañeras de unos piratas. Por esta hazaña fue premiado con la mano de la muchacha.

Se le representa con una flauta, una antorcha y una corona de flores. Durante los esponsales se le ofrecía vino, leche y una torta.

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Ilitía

Hija de Zeus y de Hera. Diosa de los alumbramientos. No tiene mito propio y cuando aparece lo hace sirviendo de criada para su madre. Por orden de Hera retrasa el nacimiento de Apolo y de Heracles. A veces se habla de las Ilitias como una pluralidad de la diosa.

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Iris

Hija de Taumante y la oceánide Electra. Hermana de las Harpias. Personificación del arco iris. Diosa mensajera.

Simboliza la unión entre el cielo y la tierra y la comunicación entre dioses y hombres.

Junto a Hermes es la mensajera por excelencia. Transmite sobre todo los mensajes de Hera, para quien ejerce las funciones de criada. Es la esposa de Céfiro y la madre de Eros. Aparece en numerosos mitos realizando las funciones propias de su cargo.

Se la representa con un tenue velo irisado, alas de oro en la espalda y un caduceo.

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Némesis

Hija de Océano y Nicte. Diosa de la venganza. Su nombre significa, "la que distribuye conforme al reparto establecido".

Es una deidad antigua por lo que no está sometida a los dictámenes de los olímpicos. Castiga sobre todo la desmesura. Sus sanciones tienen, sobre todo, la intención de dejar claro a los hombres, que debido a su condición humana, no pueden ser excesivamente afortunados, ni deben trastocar con sus actos, ya sean buenos o malos, el equilibrio universal. Un claro ejemplo lo encontramos en Creso, que al ser demasiado dichoso, fue arrastrado por Némesis a una expedición contra Ciro que provocó su ruina.

Zeus la persiguió incansablemente intentando hacerla suya. Némesis para evitar el abrazo del dios se metamorfoseó de mil maneras distintas. Finalmente se transformó en una oca y Zeus transmutado en cisne logró alcanzarla. Fruto de esta unión, la diosa puso un huevo que fue recogido por unos pastores y entregado por ellos a Leda. Ésta es una de las versiones del origen de Helena y los Dioscuros.

Se la representa con una corona y a veces con un velo que la cubre la cabeza, lleva una rama de manzano en una mano y una rueda en la otra.

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Pan

Dios del pastoreo. Su genealogía es confusa.

Según la versión, encontramos que es hijo de Zeus y Calisto, de Zeus e Hibris, de Éter y Énoe, de Cronos y Rea, de Urano y Gea o de Cratis y una cabra. Aún podemos encontrar una filiación más curiosa, que le hace hijo de Penélope y Hermes o de Penélope con todos sus pretendientes, a los que se habría entregado en ausencia de su esposo Ulises.

Su torso es velludo y sus miembros inferiores son los de un macho cabrío. Goza de una gran agilidad. Posee un desmesurado apetito sexual, persigue incansablemente a ninfas y a muchachos. Cuando fracasa en sus propósitos amorosos, se consuela solo.

Tuvo aventuras con numerosas ninfas, una de las más famosas es Siringe, ésta rechazó al dios y cuando estaba a punto de ser atrapada, fue transformada en una caña. Con la caña, Pan construyó un instrumento musical al que le dió el nombre de la ninfa. También son muy conocidos sus amores con Eco, con la que engendró a Iinge y a Yambe. A Selene le regaló una manada de bueyes blancos a cambio de sus favores.

Se le representa coronado con ramas de pino y portando el cayado del pastor. Su atributo es la siringa, también llamada flauta de pan. Pertenece al cortejo de Dionisio.

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Perséfone

Hija de Zeus y Deméter. Diosa de los infiernos, consorte de Hades. En un principio se llamaba Core, que en griego significa doncella. Cuando se convierte en reina del Tártaro, su nombre es cambiado por Perséfone.

Hades enamorado de Core, le pidió su mano a Zeus. Zeus temía enemistarse con su hermano dándole una negativa. Pero sabia que Deméter no aceptaría que su hija se viese obligada a vivir en el mundo subterráneo. De manera que Zeus contestó que ni daría, ni negaría, su consentimiento a la boda. Esto animó a Hades a raptar a la muchacha.

Cuando Core recogía flores junto con unas ninfas en el llano de Enna, situado en Sicilia, quedó prendada por un narciso, que Gea instigada por Zeus había hecho brotar. Al cogerlo la tierra se abrió y de ella surgió su tío Hades, montado en un carro guiado por cuatro corceles negros, que tomó a Perséfone y la arrastro con él a su reino.

Debido al empecinamiento de Deméter, Zeus se vio obligado a ordenar a su hermano que devolviese a la doncella. Como nadie que hubiese probado la comida de los muertos podía regresar al mundo de los vivos, Perséfone durante su rapto se abstuvo de probar alimento alguno. Por fin Hades accedió a devolver a la muchacha. Pero cuando ya se marchaba, el jardinero Ascálafo declaró que había descubierto a la señora comiendo siete semillas de una granada.

Para contentar a todos Zeus, dictaminó que Perséfone a partir de ese momento, debía permanecer seis meses al año en el Hades junto a su esposo y otros seis con su madre entre los vivos.

El matrimonio no tuvo descendencia. Junto a Zeus, Perséfone engendró a Zagreo, que por instigación de Hera fue despedazado y posteriormente resucitado con el nombre de Yaco. Esta diosa aparece en otros mitos como el de Adonis y el de Pirítoo.

Se la representa con un ramo de narcisos o también sentada en un trono de ébano con una antorcha en la mano. Otras veces la encontramos en un carro tirado por caballos negros, junto a Hades.

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Príapo

Generalmente está considerado hijo de Dionisio y Afrodita. Dios rústico de la fecundidad, protector de huertos y jardines.

Es un dios deforme, con un enorme falo siempre erecto. Pertenece a la corte de Dionisio.

Según una de las versiones del mito, Príapo era hijo de Afrodita y Zeus. Hera celosa de su relación, tocó el vientre de su rival mientras estaba embarazada. Debido a esto, el niño nació deforme. Afrodita temerosa de las burlas de los demás dioses le abandonó en el monte. Allí lo recogieron unos pastores que lo criaron y veneraron como a un dios.

Es portador de buena suerte y anula los maleficios de los que intentan perjudicar las cosechas. Sus ritos están relacionados con los asnos a los cuales se coronaba de flores en sus festividades. Sus atributos son los instrumentos de jardinería, sobre todo la podadera.

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Selene

Hija de Hiperión y Tía. Hermana de Helio y de Eos. Personificación de la luna.

Es célebre por sus amores. Con Zeus tuvo a Pandia. Fue amante de Pan, que la regaló una manada de bueyes blancos. Pero sus amores más famosos los tuvo con Endimión, un pastor de gran belleza del que se enamoró Selene al verle dormir. Prendada de esa imagen, pidió a Zeus que le mantuviese eternamente dormido pero con los ojos abiertos, el dios se lo concedió. Con él se acostaba todas las noches, juntos engendraron cincuenta hijos.

Se la representa como una hermosa joven montada en un carro de plata, que recorre el firmamento tirado por dos caballos.

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Sileno

Hijo de Pan o de Hermes y de una ninfa. Dios de las fuentes y los manantiales.

Es feo, viejo, tiene la nariz chata y una gran barriga. Habitualmente va montado sobre un asno. Posee una gran sabiduría, es un borrachín impenitente y goza de un gran apetito sexual. Pertenece al cortejo de Dionisio, al que crió cuando era un niño.

En una ocasión, por culpa de la embriaguez, se apartó del cortejo de Dionisio. Unos campesinos le encadenaron y le llevaron ante el rey Midas. Este rey, que había sido instruido en los misterios de Dionisio, lo reconoció y se ofreció a ayudarlo a reunirse con el séquito del dios. Cuando dieron con él, Dionisio agradecido concedió un deseo a Midas. Este pidió que todo cuanto tocase se transformase en oro. Pasado algún tiempo, cuando el rey se dio cuenta que ni siquiera podía comer, pidió que se le retirase el don. Anhelo que le fue otorgado.

Entre los hijos del Sileno se encuentra el centauro Folo. Los sátiros viejos son llamados Silenos.

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Tánato

Hijo de Érebo y de Nicte, hermano gemelo de Hipno. Personificación de la muerte. No tiene mito propio.

Acude a buscar a los mortales cuando su tiempo ha expirado. Corta al difunto un mechón de pelo, que le entrega a Hades. Después acompaña al finado hasta su próximo destino.

Se le representa como a un joven con alas, una espada en el costado y las piernas cruzadas.

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Temis

Hija de Urano y Gea. Pertenece a la raza de los titanes. Diosa de la ley.

Es la segunda esposa de Zeus. Con él engendró a la Horas, a las Moiras, a las Hespérides y a Astrea.

Vive en el Olimpo, cosa poco común en una deidad preolímpica. Poseía dotes proféticas y presidía el oráculo de Delfos antes de ser desplazada por Apolo, al que enseñó el arte de la adivinación. Ella fue quien aconsejó a Zeus que se vistiese con la piel de la cabra Amaltea y la utilizase como armadura para protegerse en su lucha contra los Gigantes. También advirtió a Atlas, que un hijo de Zeus robaría las manzanas de oro que vigilaban las Hespérides. Así mismo anunció, que el hijo nacido de Tetis seria más poderoso que su padre.

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